domingo, 29 de abril de 2012

Bicis de BCN

Desde que salgo a pasear por Barcelona con el 135mm, veo las bicicletas de otra manera.
Me he dado cuenta que algunas de ellas tienen su encanto, sobre todo jugando con el maravilloso bokeh que ofrece esta óptica.


Así que aquí os presento algunas de esas bicis que tienen a mi parecer un "noseque".


Si te paras un momento a observar, te das cuenta de que empieza a ser un medio de transporte cada vez más popular en la ciudad. Hay cientos de bicis por todos lados.


Si bien es cierto que la bici siempre ha tenido cierta popularidad en Barcelona, es desde la puesta en marcha de BICING por parte del Ayuntamiento que se ha masificado.


Todos hemos visto esa fila interminable de BICINGS en su soporte y todos hemos pensado lo mismo: "esto tiene una foto". Pero todavía no he sido capaz de plasmar en una foto lo que mi cerebro cree ver.
Y tu?






sábado, 28 de abril de 2012

Otoño en el Montseny


Empieza un otoño atípico: seco y con altas temperaturas que permite a los bosques mantener su manto verde. Los colores esperados no llegan, la espera se hace larga. Un poco desganado de fotografiar una y otra vez amaneceres en la costa, estoy impaciente por el inicio del cambio de color de las hojas.



Un buen día , una enorme borrasca en el Mediterráneo provoca vientos de Levante cargados de humedad y traen consigo ese elemento tanto tiempo esperado: lluvia durante días y la consiguiente bajada de temperaturas.
Ha llegado el momento.
A través de una webcam situada en un camping cercano, pongo bajo vigilancia la montaña del Montseny, parque natural desde 1978 y reserva de la biosfera por la UNESCO desde 1987. Situado a unos 50km al norte de Barcelona, tiene tres espacios diferenciados, el Turó de l’home con 1.703 m., el Matagalls con 1.697m. y el pantano de Santa Fe.




8h de la mañana. Sábado. A través de la webcam observo lo que estaba esperando, el Montseny ha desaparecido bajo una inmensa capa de nubes.
Empieza a llover. Preparo el equipo, me visto para la ocasión y me pongo en marcha.
Llego a la población de Sant Celoni. Desde aqui hasta Santa Fe, hay unos 20 km de ascensión por una carretera sinuosa, pasando de 152 m a 1138 metros de altitud. La niebla hace acto de presencia, limitando la visibilidad a un centenar de metros. El olor a monte mojado se introduce en el coche, provocando en mi sensaciones olvidadas. 40 minutos después, estoy en Santa Fe. Es aquí donde se encuentran uno de los hayedos más fotografiados de Catalunya, parecidos a los existentes en el centro de Europa. El haya requiere de un clima húmedo y es gracias a la elevada pluviosidad y a las nieblas que puede vivir en el Montseny. 




Toda la semana lloviendo provoca que el agua corra por todos los rincones. Cada riera, cada torrente pide a gritos una fotografía. Las mojadas hojas en el suelo, la niebla, la fina lluvia cayendo, el silencio. Es mi momento. Aprendí hace algún tiempo que antes de sacar la cámara de la mochila y empezar a pulsar el disparador, hay que observar el entorno, empaparse de lo que te rodea. Y eso hago. Comienzo a caminar entre las hayas y la niebla me acompaña, mostrandome y ocultandome el bosque a su antojo. De pronto, unos tímidos rayos de luz intentan penetrar la espesa niebla, y en unión con las hojas de los arboles, provocan la llamada niebla verde. Selecciono el encuadre, monto mi preciado 21mm de enfoque manual en la cámara y esta a su vez en el tripode y en el instante que tardo en ajustar parámetros, la niebla desaparece empujada por un golpe de viento.


Esta es otra actitud que he aprendido con la fotografía: ser paciente. Así que espero unos minutos. De pronto, la niebla vuelve, tal vez empujada por el mismo golpe de viento. Solo tengo que pulsar suavemente el disparador y ya esta. Miro la pequeña pantalla LCD y me gusta lo que veo. La tengo. Es en este momento cuando soy consciente de porque me apasiona la fotografía. Madrugar, hacer kilómetros, invertir tiempo y dinero...ahora todo tiene sentido.
Sigue lloviendo.
Un sonido que proviene más allá de donde alcanza la vista llama mi atención. Enseguida lo reconozco y mi cuerpo experimenta un escalofrío: un salto de agua, el deseo de todo fotógrafo. Camino entre arboles casi desnudos guiandome únicamente por el ruido que hace el agua al caer, y pasados unos minutos llego a mi objetivo.
De nuevo, repito la ceremonia: me muevo de un lado a otro buscando que elementos deben estar presentes en la composición y cuales pueden distraer. Tengo muy claro que foto quiero. Larga exposición, agua sedosa. Pruebo con 3 segundos, pero no me convence el resultado.
Un segundo. Ahora sí.
Mientras limpio el objetivo de gotas de lluvia, me doy cuenta de que es casi mediodía. Esta es otra sensación que he aprendido con la fotografía: el tiempo se detiene y parece que no pasen las horas.



Inicio el camino de regreso al coche mientras la niebla sigue jugando conmigo, ofreciendome una visión mágica del bosque tantas veces visitado que me permite realizar unas ultimas tomas.
Es hora de volver a casa. Sigue lloviendo.


Texto y fotos publicados en el número 6 de la revista digital LNH
http://revistalnh.blogspot.com.es/2012/04/numero-issue-5.html 










jueves, 19 de abril de 2012

Balance de Blanco

He descubierto en las dos últimas sesiones fotográficas que en determinadas situaciones tengo problemas con el balance de blanco: los colores finales obtenidos no terminan de convencer .
La primera fue hace unas semanas en el Montseny: día tapado y con muchas hojas del otoño pasado todavía en el suelo que proporcionaban al fotograma un tono magenta difícil de eliminar.
La segunda fue el pasado fin de semana en Tossa: las farolas del paseo marítimo dan luz blanca, o por lo menos eso parece. Pero cuando ves el RAW, te das cuenta que tiene un tono verdoso también muy difícil de corregir.


Así que he decidido solucionarlo con una Grey Card.
Las hay de diversas calidades y precios y consiste en tres tarjetas de 3 colores: blanco, negro y gris al 18%.
Y como se usa?
Pues una vez abierto el archivo RAW, con la herramienta Balance de Blanco  se selecciona una área cualquiera de la tarjeta de color gris. Y voilá!
Los colores vuelven a su sitio.

Balance de Blanco Automático


Balance de Blanco manual

Ahora espero confirmar en el campo los resultados obtenidos en estudio.
Y otro día explicare para que sirven las otras dos tarjetas.
Te lo imaginas?


sábado, 14 de abril de 2012

Y todo esto por que?

Cuantas veces te han preguntado porque madrugas tanto un día festivo cuando puedes descansar, porque haces un montón de kilómetros, porque vas a pasar frío, porque te arriesgas a que te den un susto...


Las respuestas a todas estas preguntas y algunas más quedan resumidas en esta foto.
Hay personas que creen que basta con hacer un click para llegar hasta aquí.
Nada más lejos de la realidad.
Durante la semana estas pendiente del tiempo que hará el fin de semana. 
Buscas una localización de entre las muchas que ya has "afotado". Consultas la posición de la luna ya que te condiciona mucho el tipo de foto que tienes pensado realizar. 
Estas pendiente del tiempo, lloverá? nubes? cielo raso?
Quedas con algún compañero de fatigas, compartir sesión fotográfica en grupos reducidos siempre es gratificante. 
Llegas al lugar escogido y empieza el espectaculo en busca de esa composición diferente.
La fotografía de amaneceres en ocasiones produce un poco de stress si no tienes las ideas claras: ves como la luz empieza a invadirlo todo a una velocidad asombrosa y todavía no tienes LA FOTO.
Termina la sesión: llega la hora del desayuno donde das un repaso a los archivos capturados. Ya adivinas que al menos 2/3 fotos han quedado como habías imaginado.
Llegas a casa y empieza otra forma de disfrutar de la fotografía: la edición. 
Esta sí, esta no, esta casi pero le falta foco, esta esta genial pero aparece un barco en el horizonte. Clono?
Una vez seleccionadas y editadas, comienza una nueva actividad: subirlas al blog y a los distintos foros donde participas.
Se podría decir que esta foto representa el trabajo y la dedicación de 4/5 días? 
Creo que sí.
Y lo mejor de todo, es que mientras estas concentrado en su localización, ejecución y edición, no piensas en la prima de riesgo.

viernes, 13 de abril de 2012

Todavía otoño?

Con las primeras lluvias de la Primavera llegadas en este mes de abril, acudí a la cita obligada de las rieras del Montseny.


Y como no podía ser de otra manera, bajaban con el caudal de agua suficiente para convertir el lugar en una maravillosa estampa. Además, quitado de unos excursionistas que iban camino del Turó de l'Home, pude disfrutar durante toda la mañana de los sonidos maravillosos que te ofrece la Naturaleza.


Sin embargo, mirando las fotos, poca diferencia hay entre estas y unas realizadas en otoño/invierno, y es que el Montseny tiene su propio ciclo, sus bosques se visten de verde más tarde.


Y entonces volveremos a la cita obligada en busca de la niebla verde. Pero esa será otra entrada...